HISTORIAS DE SALVACIÓN

Cuando acogemos a una persona en la Misión Emmanuel tenemos claro que no va a ser fácil para ellos ni para nosotros, ya que se van ha encontrar realidades muy distintas con formas distintas de afrontar la vida. Este choque de realidades se solventa con un trabajo diario desde ambas realidades, porque nosotros le abrimos las puertas de nuestra casa con un proyecto a desarrollar, pero la verdadera acogida se produce desde el acogido hacia nosotros. SOLO SI EL ACOGIDO NOS ACOGE EN SU CORAZÓN SERÁ POSIBLE NUESTRA MISIÓN para poder comprenderle trabajando juntos en su inclusión. Pero la dificultad puede haber endurecido su corazón y necesitar mas tiempo o varios intentos en distintos lugares antes de aceptar su posición en esta situación. Por esto el éxito/fracaso de nuestra Misión no es solo nuestro y también llega desde la propia realidad del acogido sumado a la realidad del nuevo medio, momento personal etc.... Querer forzar la...